01
Versatilidad de formatos
Adaptables a múltiples tipos de envases: botellas, frascos, doypacks, bandejas, sobres o termosellados. Adecuadas para líquidos, semilíquidos, granulados o productos sólidos.
Sector · Agroalimentario
Soluciones diseñadas para el sector agroalimentario, donde la higiene, la precisión y la eficiencia operativa son fundamentales.
CE
conformidad
GMP
higiene
24/7
producción
Las líneas de envasado para el sector agroalimentario están diseñadas para cumplir con estándares de higiene, seguridad y eficiencia. Aseguran un proceso continuo y fiable, adaptado a productos de consumo humano y a entornos normativos exigentes.
01
Adaptables a múltiples tipos de envases: botellas, frascos, doypacks, bandejas, sobres o termosellados. Adecuadas para líquidos, semilíquidos, granulados o productos sólidos.
02
Compatibles con sistemas de dosificación, tapado, etiquetado, codificación y control de peso. Permiten trazabilidad completa y reducen la necesidad de intervención manual.
03
Funcionamiento fiable incluso en procesos de alta cadencia o turnos prolongados. Estabilidad operativa para líneas que requieren continuidad y cumplimiento de estándares sanitarios.
01
Sistemas diseñados para garantizar una carga uniforme en cada envase, evitando sobrellenado, pérdidas y asegurando la homogeneidad del producto.
02
Compatibilidad con botellas, frascos, bandejas, doypacks, sobres o tarros. Adaptación a distintas densidades y presentaciones según el tipo de alimento.
03
Preparadas para trabajar junto a etiquetadoras, impresoras de lote, detectores de metales y sistemas de pesaje y control visual.
04
Diseños fáciles de limpiar, fabricados en acero inoxidable y conformes a normativas sanitarias aplicables al sector agroalimentario.
05
Acceso rápido a componentes críticos, soporte técnico remoto y buena disponibilidad de repuestos. Ideal para evitar paradas en líneas intensivas.
06
Sistemas robustos diseñados para operar de forma continua en entornos con alta rotación. Aseguran productividad y control en ciclos prolongados.
Las líneas de envasado agroalimentarias están diseñadas para garantizar seguridad alimentaria, eficiencia y adaptabilidad a múltiples formatos y tipos de productos. Estas son algunas de sus especificaciones técnicas más destacadas:
Producción configurable
Desde 30 hasta más de 150 unidades por minuto, ajustable según el tipo de producto, viscosidad, densidad y formato de envase.
Compatibilidad con distintos formatos
Botellas, frascos, bandejas, doypacks, termosellado, flow-pack o sobres. Amplia variedad de configuraciones según la aplicación (líquido, semisólido o sólido).
Estructura en acero inoxidable
Diseño higiénico, apto para limpieza frecuente y conforme a normativas sanitarias del sector agroalimentario.
Dosificación y llenado precisos
Sistemas automáticos para productos líquidos, viscosos o granulados, con control volumétrico o por peso de alta precisión.
Sistemas de control y trazabilidad
Integrables con impresoras de lote, detectores de metales, control de peso, visión artificial y sistemas de seguimiento del producto.
Fabricación europea
Componentes certificados con normativa CE y soluciones respaldadas por fabricantes especializados en maquinaria alimentaria.
El término agroalimentario se refiere a la parte de la industria que procesa y envasa productos provenientes directamente de la agricultura y ganadería, que pueden ser tanto alimentos en bruto como materias primas para la alimentación. A diferencia del sector de alimentación general orientado al consumidor final, en agroalimentario encontramos con frecuencia formatos destinados a la distribución mayorista y envases de mayor capacidad.
Además, muchos de estos productos no están listos para el consumo directo, como ocurre con semillas, granos, forrajes o insumos agroindustriales. Sin embargo, hay un cierto solapamiento entre ambos sectores, y buena parte de las tecnologías de envasado alimentario son aplicables aquí, aunque con escalas, materiales o configuraciones adaptadas.
Sacos
Big-bags
Frescos agrícolas
Líquidos
Producción primaria

Muy comunes para granos (arroz, maíz, café verde), semillas, harina, azúcar, alimento para animales, fertilizantes orgánicos, etc. Suelen ser sacos de 5, 10, 25 o 50 kg, hechos de materiales como polipropileno tejido, papel multifunda o plástico PE grueso. Estos sacos pueden presentarse como preformados (el saco viene hecho y la máquina lo llena y cierra) o formarse a partir de bobina tubular ( FFS tubular ). El cierre del saco puede ser por cosido (sacos de tela/papel) o sellado térmico (en sacos plásticos). Existen ensacadoras automáticas capaces de tomar sacos vacíos, llenarlos con precisión y cerrarlos a ritmos elevados (por ejemplo, hasta ~1700 sacos/hora en presentaciones de 25 kg), usando varias bocas de llenado y pesaje neto para acelerar el proceso.

Contenedores flexibles de gran tamaño (500–1000 kg) hechos de tela plástica resistente, usados para granos, harinas, azúcar a granel, etc. Su llenado suele ser semiautomático dado el peso, con sistemas de pesaje gravimétrico y carros elevadores.

Incluye bolsas y bandejas para frutas y verduras frescas. Ejemplos: mallas o redes (para cítricos, cebollas, ajos), bandejas de poliestireno o rPET con film estirable (p. ej. bandeja de manzanas, uvas), bolsas perforadas para hortalizas, bolsas de atmósfera modificada para IV gama (ensaladas listas). Estos envases son de menor peso unitario pero requieren maquinaria específica como pesadoras multicabezales para porcionar producto fresco (p. ej. 500 g de tomates cherry) y envasadoras adaptadas: pueden ser flow-packs horizontales que envuelven productos en film, termoselladoras de bandejas con atmósfera controlada, o máquinas de clipeado para redes (inserción de fruta en red tubular y cerrado con un clip metálico). En líneas de confección de frutas/verduras suele haber etapas previas de calibrado o selección, que no son envasado pero se integran a la línea productiva.

Por ejemplo, leche cruda, aceites vegetales a granel, vino en bodegas (envasado en bag-in-box o garrafas para canal HORECA). Un caso es el bag-in-box de gran volumen (5–20 L) para vino o jugos concentrados: la máquina llena bolsas plásticas con grifo, las sella y las introduce en cajas de cartón (un filler especial para bag-in-box realiza esto). También se usan bidones o garrafones (10–50 L) para ciertos líquidos alimentarios que luego se fraccionarán.

Por ejemplo, en mataderos y salas de despiece, carnes frescas se envasan al vacío en bolsas grandes o en combos; quesos frescos en bolsas con suero, etc. Aunque es alimentación, la escala agroindustrial los acerca a este sector: usan envasadoras al vacío de cámara doble para piezas cárnicas grandes, o termoformadoras que crean envases al vacío individuales desde film (como en quesos enteros).
Las líneas de envasado agroalimentarias permiten automatizar tareas como el llenado, cerrado, sellado y etiquetado en diferentes formatos, garantizando higiene, precisión y eficiencia en cada unidad. Estas soluciones se adaptan a una amplia variedad de productos de consumo humano, tanto sólidos como líquidos o semisólidos.








Solicita ahora una propuesta sin compromiso y encuentra la solución técnica que mejor se adapta a tu ritmo de producción, espacio y formato de envase.
Solicita presupuesto
Industria agroalimentaria
El envasado agroalimentario abarca una amplia gama de productos procedentes del campo y la ganadería, como granos, forrajes, piensos, materias primas o conservas. Estos productos requieren formatos específicos, habitualmente de mayor volumen, y configuraciones adaptadas a la logística mayorista o al procesamiento industrial.
Módulo 01
Las básculas dosificadoras son el corazón de muchas líneas agro. Para sacos de 25–50 kg, se usan pesajes brutos (el saco se coloca en la báscula y se llena hasta peso objetivo) o pesaje neto (se pesa la dosis en una tolva dosificadora antes de descargarla rápidamente en el saco). Estas básculas incorporan alimentadores (por gravedad, cinta o tornillo) que dosifican rápido al inicio y luego en fino para clavar el peso. La precisión y repetibilidad son cruciales para no regalar producto ni incumplir la etiqueta.
Módulo 02
Máquina que sostiene el saco bajo la boquilla de llenado, inicia la dosificación hasta completar el peso, después libera el saco y realiza el cierre . El cierre puede integrar un módulo de costura (con o sin cinta adhesiva sobre la costura para sellar), o de soldadura térmica para sacos plásticos. Algunas ensacadoras automáticas también forman el saco a partir de film tubular (sistema FFS) sin intervención manual. Tras el cerrado, a menudo se sacan los sacos por transportador y se aplanan o compactan para expulsar aire antes del paletizado.
Módulo 03
Dado el gran peso unitario, casi siempre se incluye un paletizador al final. Puede ser robotizado (un brazo coloca sacos según un patrón) o de capas (una máquina organiza cada capa de sacos y la deposita). La estabilización del pallet puede requerir envolvedoras de film stretch o aplicadores de hojuelas antideslizantes entre capas.
Módulo 04
Aquí los módulos se asemejan a alimentación en algunos casos, pero adaptados:
Pesadoras multicabezal adaptadas a fruta delicada (con superficies suaves, para no magullar el género) que calculan combinaciones para peso objetivo.
Dispensadores y llenadores de envases : Por ejemplo, llenar clamshells (tarrinas) con berries o cherry tomatoes requiere un dispensador de envases automático que presente las tarrinas vacías debajo de la pesadora, reciba la fruta, y luego las pase a la estación de tapado.
Cerradoras de bandejas: Si se usan tapas duras, hay colocadoras de tapa que ponen la tapa de plástico en cada bandeja y la cierran a presión. Si son film, se usan termoselladoras con atmósfera modificada.
Etiquetado de producto fresco: Suele hacerse con pequeñas etiquetadoras de superficie que ponen etiquetas tipo “precio y peso” o códigos de barras en cada bandeja o bolsa, indicando peso neto y precio (típico en fruterías y supermercados). Estas etiquetadoras dinámicas pueden integrarse para que cada paquete salga ya con su etiqueta de peso.
Clasificación y calibrado: Aunque son procesos previos, a veces se integran en la línea: por ejemplo, una línea de empaque de manzanas puede tener un módulo de calibrador electrónico que distribuye las frutas por tamaño antes de dirigirlas a distintas envasadoras (bolsas vs bandejas).
Adquirir una línea de envasado farmacéutico no siempre requiere una gran inversión inicial. En Packotronic te orientamos sobre opciones de financiación flexibles y ayudas públicas que pueden facilitar la adquisición de maquinaria especializada y la modernización de procesos.
Financiación maquinaria
Leasing o renting industrial : cuotas mensuales deducibles y sin inversión inicial elevada.
Financiación bancaria especializada : condiciones preferentes para maquinaria de envasado de fabricación europea.
Pago aplazado con proveedor : opción flexible para aumentar capacidad sin comprometer tu tesorería.
Ayudas públicas del sector
En distintos países europeos existen programas de apoyo dirigidos a la modernización tecnológica del sector farmacéutico. Muchas de estas ayudas están enfocadas en la automatización del envasado, la trazabilidad, la sustitución de equipos obsoletos, la mejora energética y la digitalización. Están alineadas con los objetivos de la Industria 4.0 y suelen contemplar inversiones en maquinaria conforme a normativas GMP y CE.
FAQ
Otros sectores
Listo para empezar